NOTA DE PRENSA DE LA EDITORIAL
OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR
Resulta muy reconfortante para mí como lector (…y una suerte!!!) encontrarme con una novela como Lucía o la fragilidad de las fuertes repleta de seres humanos, de carne y hueso, que uno los percibe como tremendamente vivos, muy auténticos, muy de verdad.
Es cierto que el tema central de la historia – el retorno de una mujer, la periodista Lucía Serra, tras su divorcio a su localidad de origen, en este caso Valencia y sus alrededores, y su reencuentro con amigas, ex -amante y familiares –me trasmitió una incómoda sensación de Déjà vu, de algo ya visto en demasiadas ocasiones tanto en literatura como en cine. El punto de partida no me pareció demasiado original ni estimulante. Lo que sucede es que María García-Lliberós cuenta tan bien su historia que pronto las objeciones previas quedaron atrás y simplemente me dejé conquistar por las peripecias de esta mujer llamada Lucía cuyo retorno a sus raíces le sirve como punto de inflexión en su vida, en el cual hacer un poco balance de todo: cambiar aquello que ya no le satisface y cortar o eliminar lastres o aspectos que le impiden avanzar o ser feliz. De alguna forma, se trata de un viaje de reconciliación no sólo con sus seres más cercanos o queridos sino sobre todo consigo misma.
De María García-Lliberós leí hace algún tiempo uno de sus mejores libros, Babas de Caracol, del que guardo un buen recuerdo aunque pienso que Lucía o la fragilidad de las fuertes me ha convencido mucho más, me ha dejado mejor sabor de boca. No es que el otro libro me pareciera mal. En absoluto. Me gustó bastante pero en términos considero esta última novela mucho mejor acabada, más redonda.
Pienso que muchas personas (no hablo sólo de mujeres) pueden sentirse bastante identificadas con la mayor parte de experiencias, situaciones, reflexiones o peripecias por la que pasa la protagonista ya que, como señalé al principio de la reseña, son todas muy reales y fácilmente reconocibles por todos. En ese sentido, la autora acierta a la hora de describir una sociedad provinciana, bastante cerrada de miras, y en la que saber guardar las apariencias y el qué dirán está a la orden del día.
Aunque la trama está ambientada a comienzos de los años 90, pienso que todavía existen muchas mujeres separadas que pueden experimentar la misma desazón o idénticos problemas a los que debe enfrentarse la protagonista de la historia. Lucía se siente bastante desubicada, como fuera de lugar y muy desencantada de todo y con todos. Sin embargo, conforme avanza la novela, ella misma, con la ayuda de algunos seres cercanos, irá descubriendo aspectos ocultos o ignorados que desconocía sobre sí misma. Es entonces cuando comenzará a verlo todo mucho más claro; sus dudas se irán despejando y su esperanza de qué es posible empezar de nuevo se hará mucho mayor. De ese modo, finalmente conseguirá la reconciliación consigo misma y, lo más importante, con su propia existencia y podrá caminar con rumbo nuevo porque ya sabe quién es y dónde quiere estar.
JOSEPH B MACGREGOR

Parece que has disfrutado con la novela. Me alegro! Hay veces que nos sentimos identificados con los personajes, por la forma de reaccionar ante los problemas, jején. Un placer leerte.
Me alegra un montón leer esto que me dices porque a veces me quedo con la sensación de si habré sabido contagiar a mis lectores el entusiasmo que he sentido leyendo una novela. Con esta reseña tenía mis dudas pero veo por lo que me comentas que lo he conseguido, al menos contigo.
Besotes guapetona
Yo también he leído esta novela y os aseguro que me he sentido muy próxima a Lucía y sus amigas. En esta novela, corta y amena, se dicen verdades como puños y plantea cuestiones que a todos en algún momento de nuestra vida nos han inquietado. Me ha gustado un montón.
Estoy de acuerdo contigo al cien x cien. Gracias por visitar mi blog y leer mi reseña. Saludos.