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Hola a tod@s:

A partir de ahora las nuevas / próximas reseñas serán publicadas en la siguiente dirección: http://mundomacgregoriano.blogspot.com.es/

No obstante, este blog continuará operativo por sí quereis consultarlo.

Un abrazo enciclopédico

Josephb

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Tercer título de la Colección El Joven Sherlock Holmes, publicada por ALMADRABA EDITORIAL y creada por Shane Peacock, e iniciada con dos títulos excelentes – EL OJO DEL CUERVO (Ver Reseña) y MUERTE EN EL AIRE (Ver Reseña) – que me dejaron con un buen sabor de boca y con ganas de más. Lo  bueno de estos libros es que conforme avanza la serie se va haciendo cada vez mejor y más emocionante. Aunque en cada una de ella, el joven Sherlock debe resolver un caso diferente,  existe también una trama que podríamos denominar como serial y que tiene que ver con el progreso de su relación (en algunos casos de amor-odio) con varios personajes (el joven líder de los rateros y malhechores londinenses Malefáctor; la intrépida e inteligente Irene Doyle o su tutor y maestro Sigerson T. Bell).

Al igual que en el resto de los libros de la serie, hay que destacar el tono dickensiano característico de toda la obra, aunque en el caso de LA JOVEN DESAPARECIDA nos enfrentamos con un misterio que bien podía haber sido ideado por Sir Arthur Conan Doyle; en ese sentido, me ha parecido el más Holmesiano de todos los que he leído hasta la fecha.  Se nos ofrece así el típico enredo familiar, repleto de mentiras o medias verdades, que el joven detective deberá desvelar, protagonizado en una familia de la aristocracia o alta burguesía londinense. Hay un rapto misterioso, un robo inesperado y un Joven Sherlock, mitad investigador y mitad hombre de acción (como era el personaje creado por Doyle), que hace gala en todo momento de un profundo individualismo, misantropía y de  una admirable capacidad para disfrazarse o adoptar personalidades falsas. No confía en nadie, sólo en sí mismo y en su poderosa intuición. Pese a que, por ejemplo, Irene Doyle le ofrece trabajar en equipo, Sherlock se niega.

De todas la historias es la que menos se entretiene en detalles accesorios y la que va directa al grano. La interesante trama no deja respiro al lector y es sumamente emocionante y adictiva, narrada en un estilo sencillo,  claro y muy ágil. En ese sentido, pienso que aunque está dirigida en principio a lectores adolescentes puede ser disfrutada con idéntico placer por aficionados al género de misterio o suspense.

JOSEPH B MACGREGOR

PARA MÁS INFORMACIÓN NOTA DE PRENSA DE ALMADRABA EDITORIAL

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OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

El  Constructor de Pirámides es la tercera novela de Santiago Morata y la segunda ambientada en el Antiguo Egipto. La primera de ellas, LA SOMBRA DEL FARAÓN me impactó profundamente ya que se trataba de una novela histórica de gran calidad, repleta de aventuras, muy ágil y entretenida, con personajes bien trazados y muy interesantes (Para mayor información pinchar este enlace). El Constructor de Pirámides no decepciona ya que mantiene todas las cualidades del libro anterior más otras más que paso a enumerar seguidamente.

Nos encontramos con una obra sólida, muy bien pensada y estructurada narrativamente, sustentada sobre un enorme y profundo conocimiento de la cultura egipcia clásica que le aporta verosimilitud y convicción, pero que busca sobre todo entretener. Existe un aspecto divulgativo importante pero éste no sobresale por encima de la trama dramática, sino que siempre aparece bien encajado en la narración, de manera oportuna e inteligente. Aquí no nos encontramos con páginas y más páginas de información que interrumpen el argumento para que ese modo el autor haga gala de sus enormes conocimientos sobre el tema tratado como sucede en muchas otras (malas) novelas históricas; nada de eso. Muy por el contrario, lo que le importa a Morata es contar una historia  en la que los datos históricos sirven como apoyo para dar verosimilitud a la contado o para que el escenario en el cual se desarrolla la acción nos resulte creíble.

Esta cualidad ya se encontraba presente en LA SOMBRA DEL FARAÓN, pero en la novela que nos ocupa se desarrolla y potencia todavía más. Sin embargo, y a diferencia de está, El Constructor de Pirámides me pareció una historia más dramática, en la que prima la ambición de poder, el complot, los celos, la violencia sexual, los intereses políticos, la magia o el componente mítico o religioso más que la aventura; es decir es una historia más dura y bizarra más cercana a films clásicos como TIERRA DE FARAONES de Howard Hawks o a LOS DIEZ MANDAMIENTOS de Cecil B. de Mille, ya que existe un componente trágico importante que, desde mi punto de vista, no estaba tan presente en la anterior obra de Morata.

La trama se sustenta en lo que Hitchcock denominaba Mcguffin , es decir “es un elemento de suspense que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí”, en este caso unos papiros  en los que se desvela el secreto de la inmortalidad o lo que es lo mismo de que modo construir una pirámide para que el faraón pueda convertirse en Dios tras su muerte.  Dichos documentos se encuentran en paradero desconocido y hay que encontrarlos antes de que Snefru muera por lo que una serie de personajes emprenderán la búsqueda con resultados trágicos. Toda la narración gira en torno a estos papeles y todas las peripecias o acontecimientos dramáticos están conectados con mayor o menor medida con el deseo de encontrarlos. Pero como ya señalé al principio de la reseña, no es éste el único elemento que sustenta la trama, ya que sobre todo se trata de una novela en la que temas como la ambición de poder, la codicia o la venganza están también muy presentes.

Resulta curioso además que aunque el título de la novela es El Constructor de Pirámides, no sea éste el único protagonista de la historia. Nos enfrentamos con una narración que avanza a través de las vivencias y experiencias de trece personajes, pertenecientes a diversas castas sociales que van desde el faraón Snefru y sus hijos (Keops, Kanefer y Henutsen) hasta el campensino Harati o los soldados nubios Gul, Memu y Kemet; es decir desde las más altas esferas políticas y sociales hasta el escalón más bajo de la sociedad egipcia. Así, la narración se divide en capítulos alternos que van protagonizando cada uno de estos trece personajes, aportando  agilidad a la trama y permitiéndonos profundizar en cada uno de ellos; es decir: esta opción narrativa nos permite conocerlos mejor y que empaticemos con mayor facilidad con sus problemáticas o inquietudes. De igual modo, en alguna ocasión se nos ofrece la diferente visión de un mismo acontecimiento ofreciendo diversos puntos de vista de los personajes que intervienen en dicho suceso.Llama la atención, eso sí, el hecho de que todos los capítulos estén narrados en tercera persona, excepto los narrados por Mehi, el constructor de pirámides, que se cuenta en primera persona (Para profundizar en este y otros aspectos de la novela aconsejo leer la interesante entrevista que añado al final de la reseña). Pienso además que de este modo todos los personajes tienen importancia en la trama de la novela, ninguno sobresale por encima del resto, evidenciando así el carácter coral de la historia. De este modo, podríamos afirmar que se trata de una novela de personajes y que son estos los que nos motivan a seguir leyendo, los que aportan suspense a la narración; en tanto en cuanto estos nos interesen la historia nos parecerá más o menos atractiva.

JOSEPH B MACGREGOR

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR con SPOILERS INEVITABLES

La acción de Mientras duró tu ausencia se sitúa en Valencia y en Sevilla y abarca desde los años de la posguerra española y dictadura del General Franco hasta nuestros días. A finales de los años 40, Amparito, una joven embarazada, es obligada por sus padres a ingresar en la Casa Cuna Santa Isabel de Valencia para, en contra de su voluntad, entregar su bebé (una niña) a las religiosas. Éstas se encargarán de buscarle unos padres adoptivos y el bebé es cedido a un matrimonio sevillano a cambio de una suculenta cantidad monetaria. Los nuevos padres bautizarán a la niña con el nombre de María, la cuál de adolescente quedará también embarazada de su novio. Ignorando su condición de adoptada será ingresada en Santa Isabel, el mismo lugar en el cuál fue dada a luz. Así, como le sucedió a Amparito su verdadera madre, su bebé (una niña a la que llama Sonia) será dado en adopción a un matrimonio de buena familia a cambio de dinero.

Durante gran parte de la novela, ésta se centra en describir la insoportable convivencia de la chica y de sus compañeras  tras los muros de la Casa Cuna, sometidas a una férrea y cruel disciplina por parte de las religiosas, así como las posteriores peripecias de María, una vez que abandona Santa Isabel, siempre deseosa de saber el paradero de su hija Sonia. En todo momento, se hace hincapié en los malos tratos a las que las diecinueve embarazadas son sometidas por parte de Sor Soledad, la superiora de la Casa Cuna, y de Sor Lucía, una monja que no está en sus cabales y que terminará sus días ingresada en un centro psiquiátrico. De igual modo, la convivencia de María en Sevilla junto a sus padres adoptivos no resultará ser tampoco demasiado idílica, sobre todo con su madre ya que ésta nunca terminará de aceptarla como su hija y  nunca le contará que fue adoptada.  No será hasta el fallecimiento de ésta, y gracias a una tía, cuando conocerá la verdad.

Aunque este argumento pueda parecer extraído de un serial radiofónico de los 50 o de un culebrón venezolano, Enrique J.  Vila Torres se ha inspirado en sucesos verídicos y en personas reales.  El interés del autor por el “presunto” tráfico de bebés en la Casa Cuna de Santa Isabel de Valencia, institución religiosa que aún existe en la actualidad, no viene motivado por un interés por hacer amarillismo  o por oportunismo sino que nace de su condición de adoptado; él fue uno de esos niños que fue entregado, en contra de la voluntad de sus madres, por las religiosas de la Casa Cuna valenciana a otros padres, “presuntamente” a cambio de la entrega de un dinero.  Así, este abogado valenciano emplea todo su tiempo en ayudar a estas personas a encontrar a su verdadera familia. En sus libros cuenta en forma novelada algunas historias que ha vivido y en las que ha participado en primera persona. Lógicamente, ha cambiado los nombres reales de los protagonistas para preservar su intimidad, pero a la “María” real, el autor la considera como su “tía”, lo cual nos hace una idea del grado de afecto y gratitud que existe entre ambos. Y no es para menos, ya que Vila Torres consiguió que María y su hija Sonia consiguieran conocerse.

Lo triste del asunto es que el autor todavía no sabe quién pudó ser su madre, básicamente porque en la actual Casa Cuna se niegan a ayudar a aquellos que quieren investigar o conocer el paradero actual de sus madres o de sus hijos. En ese sentido, la principal fuente de investigación del autor son los testimonios reales de madres que dicen haber sido ingresadas en la institución o de personas adoptadas que nacieron allí. Algunos medios de comunicación como A3 – y en concreto, el programa Espejo Público – se han hecho eco de su generosa labor y también gracias la difusión de algunas de estas historias se han conseguido que se hayan producido algunos encuentros entre madres e hijos desaparecidos.

Con respecto a la novela en cuestión, digamos que se lee bien, está narrada con agilidad y en un estilo sencillo y claro. El autor reconoce en el epílogo que se ha tomado algunas “licencias” literarias para hacer más amena la trama y quizá éstas se notan demasiado, por lo que se alternan sucesos que resultan creíbles con otros que me parecieron muy exagerados y poco convincentes (las confesiones de Beatrice, la monja loca, etc ). En ese sentido, la novela navega entre dos aguas: por un lado, el puramente testimonial o divulgativo (que funciona muy bien) y por otro, el intento por parte del autor de narrar una historia melodramática.  Mientras que la trama que me parece más realista convence bastante, los elementos que el autor incorpora para intentar que la novela sea más impactante no me convencen tanto; en ocasiones me parecieron muy forzados y en otros, fuera de lugar.

Sin embargo, el balance general de Mientras duró tu ausencia es bastante positivo ya que, pese a esos pequeños defectos, la novela me fue conquistando poco a poco hasta el punto de llegar a conmoverme profundamente durante la lectura de los últimos capítulos. El personaje de María se hace querer y uno, como lector, participa activamente en su dramática odisea, ya que el autor consigue que nos impliquemos con su causa; sufrimos cuando ella sufre y lloramos cuando ella lo hace.

JOSEPH B MACGREGOR

MAS INFORMACIÓN SOBRE Enrique J.  Vila Torres

Más información en PLANETA LIBROS

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

UNA PEQUEÑA INTRODUCCIÓN

Ariel Editorial ha publicado una serie de manuales divulgativos que considero muy aconsejables para aquellos lectores interesados en aprender cosas  nuevas, aficionados a las curiosidades o que deseen profundizar en materias tales como historia, ciencia, religión, literatura, historia o en esta caso el mundo digital. Reunidos en dos grandes colecciones (“50 cosas que hay que saber sobre…” y “Claves”), cada una de ellas con sus características o peculiaridades en el diseño y la estructura de los capítulos.

Los rasgos comunes de estos manuales son la amenidad y la capacidad de síntesis. Disciplinas tan áridas a priori como la historia, la religión, la ciencia, la literatura o los temas informáticos aparecen como mucho más accesibles para el lector poco familiarizado con ellas.

COLECCIÓN “50 COSAS QUE HAY QUE SABER SOBRE…”

Los libros de esta colección están divididos en 50 capítulos o entradas.  Cada uno de ellos se centra en explicitar una serie de conceptos relacionados con el tema central (Literatura, Religión). Se utiliza un lenguaje accesible y claro, muy ameno.

Todos los capítulos presentan la misma estructura o esquema:

  • Título en el cual se expresa la materia sobre la cual trata el capítulo.
  • Texto introductorio en negrita.
  • Desarrollo o explicación.
  • Cuadros de texto resaltado en el cuál se narra alguna anécdota o hecho curioso relacionados con el tema en cuestión.
  • Varias citas célebres que tienen que ver con el asunto tratado
  • Una línea temporal, en la parte inferior, en el cual se describe la evolución del concepto a lo largo de la historia.
  • Resumen final sintetizado en una frase MUY CORTA.

50 COSAS QUE HAY QUE SABER SOBRE EL MUNDO DIGITAL

Como el resto de manuales de esta colección la amenidad y agilidad aparecen como las características más destacadas. Son libros que se disfrutan mucho ya que las entradas me parecieron todas muy oportunas y muy claras. Parte de conceptos básicos o fundamentales como Internet, World Wide Web, E-mail, Servidores, Navegadores, etc…  para ir avanzando y profundizando en temas o conceptos presuntamente más áridos como Crowdsourcing, Informática en la Nube, Reconocimiento óptico de caracteres, Servicios basados en la localización, etc, pero que se exponen de manera muy sencilla, explicando, en muchos casos, su evolución histórica hasta nuestros días. Es el caso por ejemplo de la entrada dedicada a las redes sociales en la cuál se nos explica de modo detallado como surgieron las primeras redes de comunicación privadas para centros universitarios y como poco a poco éstas fueron derivando en conexiones universales como Facebook o Twitter.

Me parece, por tanto, un manual altamente recomendable para todo aquel interesado en los temas digitales y que desee conocer el por qué de muchas cosas, como surgieron, como funcionan o porque son así.

JOSEPH  B MACGREGOR

Para más información FICHA TÉCNICA de PLANETA LIBROS

Opinión de JOSEPH B MACGREGOR

El Tesoro de los Franceses es una amena, entretenida e interesante novela corta, basada en hechos históricos. Está ambientada en la localidad de Belmez (Córdoba), en los años en que la mayor parte de la Península estaba dominada por el Imperio Francés; se enmarca justo en el momento en que el ejercito británico al mando del general Wellington  entra en la Península para enfrentarse  a las tropas napoleónicas con objeto de expulsarlas definitivamente del territorio español.

Al parecer, en Belmez se produjeron una serie de sucesos muy curiosos (y que no conviene destripar) que provocaron la huida de las fuerzas napoleónicas que invadían el pueblo y mantenían sometida a la ciudadanía. De estos hechos da buena cuenta Diaz-Villaseñor en El Tesoro de los Franceses y para ello toma como excusa la peripecia de un grupo de oficiales franceses que emprenden la tarea de buscar en el interior de las ruinas de un edificio, la pequeña talla de una virgen de gran valor para los habitantes de la localidad.

Gran parte de la novela se ocupa en detallar como se produjo la toma del pueblo por los franceses y los trágicos acontecimientos que se produjeron como consecuencia de la invasión mientras que los últimos capítulos se centran más en la peripecia de los soldados por encontrar la virgen.  Mientras que la primera parte resulta bastante interesante, rica en detalles, narrada en la extensión justa,  la trama del “tesoro” se resuelve con demasiada rapidez y apenas da tiempo a digerirla. Pienso que habría sido necesario que pasaran más cosas o que los participantes del robo hubieran experimentado mayores peligros o aventuras.

Destaco también la especial habilidad del autor para describir escenas truculentas, inspiradas en algunos apuntes de Goya (y en datos probados), y que tienen que ver con los crueles ajusticiamientos efectuados por parte de los rebeldes españoles o los bandoleros contra oficiales de las tropas napoleónicas.

Así,  la obra en conjunto resulta de lectura fácil, nada densa para ser una novela de ambientación histórica, narrada con agilidad, sustentada en un armazón sólido, de gran poder de convicción, pero sobre todo y lo más importante profundamente entretenida.

JOSEPH B MACGREGOR

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